Trabajadores Agrícolas Alimentan a la Nación pero Pocos Tienen Cuidado de Salud

News Report • Viji Sundaram

SAN FRANCISCO – Alrededor de un 75 por ciento de los trabajadores agrícolas contratados en los Estados Unidos carecen de seguro de salud, la proporción más alta de cualquier categoría ocupacional principal.

Más del 90 por ciento de ellos son nacidos en el extranjero (la mayor parte de México), jóvenes, casados y de habla hispana. Ellos trabajan en los campos para poder enviar dinero a casa para mantener a sus familias.

Lamentablemente, ellos tienen cinco veces más posibilidades de tener una fatalidad laboral que los trabajadores de “todas las industrias combinadas”, dice un nuevo informe de la Fundación Kresge sobre las desigualdades relacionadas con la salud entre los trabajadores agrícolas y el resurgimiento de la agricultura de alto costo laboral.

Los Empleados más Vulnerables de la Nación

Don Villarejo, investigador principal y defensor de la salud de los trabajadores agrícolas en California, desarrolló el informe. El estado es líder nacional en el número de trabajadores agrícolas empleados. Las concentraciones mayores de ellos se encuentran en los condados de Fresno, Monterey, Tulare y Kern.

El informe llama a los 1,8 millones trabajadores agrícolas contratados entre los “empleados más vulnerables” de la nación. Sufren de disparidades de salud porque carecen de acceso a servicios de salud y seguro de salud.

El estudio destaca que, ahora más que nunca, la agricultura de América depende de los trabajadores agrícolas contratados debido a “los incrementos en la producción en Estados Unidos de cultivos de alto costo laboral, como hortalizas, frutas y ornamentales, y una disminución en el número de granjas familiares”.

Es muy raro que los trabajadores agrícolas tengan cobertura de salud a través de sus empleadores. Además, pocos son elegibles para programas públicos, en parte por su condición migratoria, de acuerdo con el informe.

La encuesta nacional de trabajo agrario (NAWS por sus siglas en inglés) llevada a cabo entre 2007 y 2009, muestra que casi todos los recién llegados, muchos de los pueblos del sur de México y Centroamérica, eran indocumentados.

El estudio Kresge señala que muchos de los trabajadores agrícolas contratados están mal informados sobre los derechos y responsabilidades de empleados. Por ejemplo, sólo el 40 por ciento de los hombres indocumentados contratados como trabajadores agrícolas estaban conscientes del programa estatal de seguro de compensación de trabajadores, aunque la cobertura es universal para todos los empleados en California.

“No se está haciendo suficiente divulgación y no hay difusión suficiente de información”, lamentó Jeff Ponting, director del proyecto de trabajadores agrícolas indígenas en San Francisco del programa de asistencia legal rural de California (CLRA por sus siglas en inglés).

Negados sus Derechos

“Muchos empleadores no reconocen los derechos de los trabajadores del campo”, dijo Michael Marsh, abogado principal de la oficina de CLRA de Salinas, California.

Debido a que muchos empleadores no les ofrecen licencia por enfermedad pagada, los trabajadores agrícolas contratados continúan trabajando incluso cuando están enfermos, por temor a perder su trabajo si toman tiempo libre.

Los problemas de transporte, las diferencias lingüísticas y culturales, así como las horas limitadas de la clínica también crean barreras, de acuerdo con NAWS.

“Vemos una gran cantidad de enfermos – personas con resfriados, la tos y la gripe – cosechando frutas y verduras”, dijo Marsh. Añadió que con frecuencia el producto se envasa sin lavar y se envía al mercado.

Cuando su enfermedad llega a ser tan grave como para interferir con su trabajo, van a la sala de emergencia, dijo.

Defensores de campesinos afirman que California no será capaz de mantener un sector agrario fuerte a menos que ofrezca a los trabajadores atención de salud asequible.

El informe dice que unas cuantas granjas grandes han respondido a las disparidades en la salud de los trabajadores agrícolas contratados al proveer clínicas médicas financiadas por la empresa para sus empleados. La Western Growers Assurance Trust abrió el Cedar Health and Wellness Center en Salinas, California, hace dos años. Atiende hasta 80 pacientes al día, cobrándole a los pacientes $ 5 por visita para atención bilingüe, cuidado de salud confidencial.

Algunas otras clínicas cobran precios modestos en una escala móvil. Sin embargo, “algunos trabajadores agrícolas no pueden permitirse ni siquiera esto”, dijo Marsh.

Confían en la Red de Seguridad, Curanderos Tradicionales

Joel Diringer, un experto en política de salud de San Luis Obispo, California, dijo que en su mayor parte, los trabajadores agrícolas de California han dependido de una red de seguridad de clínicas, tales como la de Salinas, así como salas de emergencia de los hospitales y curanderos.

Diringer, quien también ha escrito estudios sobre la salud de los trabajadores agrícolas, advirtió que si California quiere proteger su industria agrícola de $ 36 mil millones, debe tomar medidas para asegurarse de que sus trabajadores del campo tengan acceso a servicios de salud que hacen hincapié en la atención temprana y preventiva.

Aunque Obamacare (la Ley de Asistencia Asequible 2010) incluye la atención preventiva, niega la cobertura a los indocumentados.

Diringer dijo que espera que las políticas de la propuesta de reforma migratoria del presidente Obama aborden el acceso a la atención sanitaria para los trabajadores agrícolas.

El director del programa de salud de la Fundación Kresge, David Fukuzawa comentó: “No se puede tener comida saludable sin un sistema alimentario saludable, y eso incluye a las personas que la producen”.

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