Programa de Jóvenes Líderes en Richmond High Convierte a Estudiantes en Defensores

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Por Ronvel Sharper

El año pasado, durante mi segundo año en Richmond High School, me uní a un grupo que a partir de la primera reunión me dio esperanza de que podríamos tener un impacto positivo en la comunidad. Se sentía seguro e incluyente, un lugar donde todos podían unirse detrás de un objetivo y divertirse trabajando hacia él.

El programa líderes jóvenes del sudeste asiático (SEAYL por sus siglas en inglés) se inició en 2003 como una manera de abordar la violencia en Richmond después de que una niña de 15 años de edad, fue asesinada a tiros en su casa por presuntos miembros de pandillas. Ahora, más de una década más tarde, el programa ha evolucionado a promover “el liderazgo, la mejora de la comunidad y el intercambio de prácticas culturales” en la comunidad de Richmond en general. Es parte de una organización sin fines de lucro más grande, la salud comunitaria para los asiático americanos, que trabaja para mejorar la calidad de vida de las comunidades asiáticas y de los isleños del Pacífico en el Área de la Bahía.

Con los años, SEAYL ha abordado una serie de objetivos para ayudar a mejorar Richmond, de la instalación de letreros de no fumar/libre de drogas en Richmond High School para disminuir el uso de drogas en el campus, la facilitación de talleres para estudiantes para crear conciencia y desarrollar soluciones para los problemas del campus, a mostrar imágenes tomadas por los estudiantes SEAYL comparando la densidad de la basura y la basura de drogas en varias escuelas secundarias.

Uno de los primeros eventos en que participé fue una limpieza del campus, donde se recogieron más de 600 cigarrillos en un sábado. Me sorprendió bastante ver tantas bachas ahí, sobre todo teniendo en cuenta que yo nunca había visto a nadie fumar en el campus.

Durante varios años, el enfoque del grupo ha estado en la prevención del consumo de marihuana al cambiar el ambiente – como instalando letreros de “zona libre de drogas” en las escuelas o restaurantes – para cambiar el comportamiento individual (en lugar de llevar a cabo el tratamiento clínico individual o consejería). Actualmente, hay algunas iniciativas en revisión para la boleta electoral del estado el próximo año – que si se aprueba – podría legalizar el consumo de marihuana recreativa para adultos.

Nuestro objetivo, si la marihuana recreativa se legaliza, es abogar por las regulaciones de seguridad para proteger a los jóvenes, y limitar el número de fumadores en Richmond al educar a los jóvenes sobre cómo la marihuana afecta el cuerpo, y exponiendo cómo la industria de la marihuana se dirige a niños para que puedan tener clientes futuros de por vida.

“Ofrecemos habilidades para que los jóvenes se conviertan en defensores de su comunidad”, dijo Erica Corpuz una defensora de bienestar juvenil y mentor para los estudiantes SEAYL. “Esto está dirigido a crear recomendaciones de política que mejor protejan a los jóvenes en la próxima boleta electoral estatal en 2016, cosas que les importan y en que tienen interés”.

Este verano aventuramos fuera de nuestras reuniones habituales y fuimos a acampar en el rancho Walker Creek en Petaluma. Mientras estuvimos ahí escuchamos de invitados especiales como Robert Rogers, coordinador del distrito de la oficina del supervisor del Condado de Contra Costa John Gioia, Robynn Battle con The Loop, un programa de la Universidad de California en San Francisco que promueve la educación sobre el consumo de tabaco y las enfermedades relacionadas con el tabaco, representantes de el Centro RYSE y un presentador de Asian Pacific Partners for Empowerment, Advocacy and Leadership (Socios asiáticos del Pacífico para el empoderamiento, defensa y liderazgo). Fue un gran momento, con s’mores – sándwiches dulces de galleta con chocolate y bombones – historias de miedo alrededor de un fuego de campamento y aprendiendo más acerca de nuestra comunidad, las posibles amenazas a ella y nuestra salud.

Pero la esperanza, como siempre, es que nuestras conversaciones tengan un impacto mucho más amplio.

Cualquier estudiante de Richmond High School interesado ​​en ser parte de SEAYL puede contactar a la defensora del bienestar juvenil Erica Corpuz Erica.corpuz@chaaweb.org o (916) 803-5507.

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