Una Cuenta de Ahorro Puede ser un Salvavidas

photo via flickr.com/photos/teegardin

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Por  Keisa Reynolds

Más de la mitad de los estadounidenses están viviendo de cheque a cheque, según Forbes. Una encuesta reciente encontró que el 56 por ciento de los estadounidenses tienen menos de $1.000 en ambas cuentas corrientes y de ahorro.

 La verdad es que las cuentas de ahorro pueden ser salvavidas. Pueden rescatarte de los períodos de desempleo, emergencias automóviles, y pueden cubrir el tratamiento de enfermedades inesperadas.

Cuando descubrí que mi padre estaba en el hospital después de experimentar dolores en el pecho, mi reacción inmediata fue subirme a un avión. Pero no podía hacerlo yo por mi cuenta, con sólo 11 centavos en mi cuenta de ahorros.

Mientras tanto, después de una reciente visita a la sala de emergencias, tenía que pagar $170 para mi medicina porque estoy sin seguro por el momento. “En serio?”, fue mi respuesta a la cajera en la farmacia, aunque sabía que ella no decidía los precios. La respuesta fue: “Sí,” cada vez que preguntaba si ésa era la marca genérica.

Volví a casa de la farmacia y pasé horas agonizando sobre cual cosa iba a empeñar, mi iPad o cámara DSLR, con el fin de permitirme el medicamento. Trabajé duro para comprar mi cámara y la necesitaba para el trabajo. Mientras que el iPad era útil, tuvo que sacrificarse por el equipo. Adiós, Etta, fue un placer conocerte.

Mi padre, por suerte, fue dado de alta al día siguiente. Y a diferencia de mí, él tiene un seguro de salud. Conseguí un boleto de avión con la ayuda de un amigo, pero todavía tenía que vender mi iPad para pagar mis medicamentos.

No tener un ahorro para emergencias hace la vida un poco más dramática y estresante.

Para muchos de nosotros, vivir de cheque a cheque parece como un derecho de paso. Tengo la suerte de no tener ningún cargo – ni niños o animales domésticos – eso haría a mi billetera aún más delgada. Después de pagar alquiler, las facturas y los servicios públicos, puedo incluir una o dos cenas fuera de casa hasta la próxima quincena. A veces hay un flujo de dinero extra porque trabajé horas adicionales o recibí un pago por trabajo independiente en el correo en el momento adecuado. Generalmente, estoy demasiada temerosa de comprobar el saldo de mi cuenta bancaria.

Sin embargo, para muchas personas, no es una circunstancia temporal vivir de cheque en cheque. Años, décadas pueden pasar y los días hasta la próxima quincena todavía se están contando.

Creciendo en la clase obrera, aprendí que el futuro no era algo en que muchos de nosotros pensábamos. ¿Por qué guardar esos cien dólares extra para un día que puede no llegar nunca?

Pero sí llegan. Y cuando llueve, truena. Una factura de teléfono todavía tiene un balance grande, alguien recuerda que se debe pagar un pequeño préstamo, el último par de zapatos decente se rompe por alguna razón, una gripe hace que sea imposible trabajar durante tres días (cada día cuenta) – las cosas de repente empiezan a acumularse más de lo que ya lo estaban.

Incluso deshacerse de viajes a Starbucks no es suficiente para echar $1.000 en la cuenta bancaria de una persona. Sacrificios–reales, no sólo negarse a las invitaciones a Panera Bread–tienen que ser hechos. Puede ser más fácil para un adulto joven como yo. Aquellos con mayores obligaciones y responsabilidades ya saben lo difícil que es.

El salario mínimo en Richmond ha subido a $11,52 por hora y el salario del estado ha aumentado a $10 por hora. Hará una diferencia para muchas personas y familias. Pero es difícil decir cuántas cuentas de ahorro en realidad comenzarán a crecer. •

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