Asistir a Clase Tras las Rejas – Los Jóvenes se Pronuncian Sobre las Escuelas de la Corte

 

Por Mitzi Pérez

San Francisco, CA – Eddie Chávez, 20, que fue encarcelado en el centro de detención juvenil de Fresno, nunca tuvo mucho apoyo en la escuela. De ida y vuelta entre los Estados Unidos y México, perdió varios años de su educación y terminó siendo colocado en el 10º grado sin haber terminado el 8º grado.

Pero después de haber sido detenido por robo de autos y terminando en la cárcel juvenil, las cosas empezaron a cambiar cuando se encontró en una “escuela de la corte” en la cárcel.

No era que la escuela era perfecta. Algunos maestros ponían una película y repartían papitas fritas para los estudiantes, dice. Pero había un maestro sustituto, “un hombre muy bueno”, dice, que parecía que se preocupaba profundamente por los jóvenes, y la escuela ofrecía un ambiente controlado donde Chávez podía hacer su trabajo. Obtuvo 15 créditos, dice, más créditos que jamás había conseguido.

Pero todavía no tiene un diploma de la high school, y como adulto tiene problemas para encontrar empleo.

Chávez habló sobre su vida en un reciente foro, “Jóvenes en las escuelas de la corte de California”, organizado por New America Media en el Consejo de Asuntos Mundiales en San Francisco.

Un informe reciente del Centro de Ley Juvenil en San Francisco encontró que las escuelas de la corte de California no están atendiendo bien a sus estudiantes.

“[Las Escuelas de la corte] no están equipándolos a estar en una situación en la que pueden salir y tener éxito. Sólo la mitad de los jóvenes que salen de la detención vuelven a inscribirse en la escuela en 90 días”, dijo Jennifer Rodríguez, directora ejecutiva del Centro de Ley Juvenil.

Rodríguez dijo que las escuelas de la corte tienen que poner a los jóvenes en el camino a la universidad y futuro empleo – algo que ella dijo que no está ocurriendo en este momento.

“Si tuviéramos que señalar el origen de este problema, empieza en muchos lugares”, dice ella. “No hay una planificación de transición adecuada cuando los jóvenes están saliendo. Hay una resistencia por parte de las escuelas locales para inscribir a los jóvenes. A menudo las familias carecen información acerca de cuáles son sus derechos. Los jóvenes no necesariamente tienen ganas de salir de estar encerrado y volver a la escuela donde existe este estigma o el mismo grupo con quien se juntaban antes”.

Otra joven anteriormente detenida en el panel, Ayanna Rasheed de 22 años, está ahora en el camino hacia el éxito, pero es a pesar de su tiempo en la escuela de la corte, no debido a ello. Ella piensa que su tiempo encarcelada en el Condado de San Joaquín retraso su educación.

A los estudiantes solo se les daban hojas de trabajo, dijo, añadiendo que era como “darle a un niño un libro para colorear y decir ‘Ten, haz esto'”.

“En la cárcel juvenil, realmente no están enfocados en la educación”, dijo ella. “Las clases eran muy básicas, matemáticas y estudios sociales. Cada seis semanas hacíamos las mismas hojas de trabajo. No fue beneficioso en absoluto”.

Rasheed está a punto de empezar a trabajar como una defensora de los jóvenes de crianza en la Clínica de Niños de la Costa Oeste y continuar sus estudios. Pero ha sido una batalla cuesta arriba: Dijo que no fue capaz de obtener sus registros de la escuela de la corte después de que fue puesta en libertad, por lo que terminó perdiendo los créditos que había ganado.

La Senadora Loni Hancock (D-Oakland), una defensora por mucho tiempo de un cambio al sistema de educación, dijo que espera que pueda haber proyectos pilotos basados ​​en las recomendaciones del Centro de Ley Juvenil con el fin de atender mejor a los estudiantes de las escuelas de la corte.

Por ejemplo, Hancock señaló los éxitos del aprendizaje basado en proyectos y “desarrollando plan de estudios en módulos que reconocen los cortos períodos de tiempo” que los estudiantes pasan allí – uno de los mayores retos de enseñar a los estudiantes en las cárceles juveniles.

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