Departamento de Policía de Richmond Lanza Nueva Academia Para Residentes

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Informe del Personal de RP

El residente de Richmond Andrés Archila, de 17 años, dice que tiene una nueva perspectiva sobre la vigilancia policial. Archila fue uno de los 25 graduados honrados la semana pasada en la primera ceremonia de graduación de la Academia de Seguridad Comunitaria (Community Safety Academy), un programa de ocho semanas dirigido por el Departamento de Policía de Richmond.

Ahora él es embajador de la comunidad en el departamento de policía, un título que dice estar orgulloso de tener.

“Uno de los amigos de mi mamá lo leyó en Nextdoor y lo imprimió para mí y pensé que era muy interesante”, dijo Archila, quien acaba de terminar su tercer año en St. Mary’s College High School de Berkeley. “Estaba interesado en ver lo que nuestra policía de Richmond estaba haciendo para ayudar a la comunidad”.

Archila ha vivido en Richmond toda su vida y dice que ha visto el crimen disminuir en su vecindario.

“Cuando era más joven, recuerdo haber visto mucha violencia y cosas ilegales. Ahora realmente no veo que eso suceda. Al menos en mi vecindario no sucede tanto”, dijo.

El joven de 17 años nunca pensó en lo que era ser un oficial de policía. Ahora él dice que tiene un entendimiento que desea que más jóvenes compartieran.

Después de pasar por el programa de ocho semanas, dirigido por el Departamento de Policía de Richmond, fue capaz de ver de cerca los esfuerzos de colaboración ciudadana de Richmond. El programa enseña a los residentes diferentes aspectos de la policía, como la forma en que se presentan los casos, consejos de prevención de la delincuencia, entrenamiento de opciones de fuerza y filosofías de colaboración ciudadana adoptadas por el departamento.

“Queremos que la gente sepa lo que hace el departamento de policía”, explicó el teniente Felix Tan. “Lo que los agentes de policía hacen día a día y cómo funcionan las cosas dentro del departamento”.

Tan dijo que el objetivo principal es capacitar a los residentes con tácticas de prevención de crimen y consejos que pueden compartir con sus amigos, familiares y vecinos.

“Queremos que sean defensores para nosotros y embajadores del departamento. Para explicarle a la gente lo que los agentes de policía pueden y no pueden hacer a diario”, dijo.

Yenny García, miembro actual de la comisión de policía de la ciudad y también una graduada, tomó parte en la academia para aprender de ese lado de las cosas.

“Quería hacer muchas preguntas que tenía sobre las políticas de los departamentos, cómo las aplican y por qué”, dijo García.

“Como miembro de la comunidad en Richmond, mis interacciones con la policía no siempre fueron agradables y familiares tenían dudas que también me hicieron tener preguntas”, dijo.

García dice que aprecia a los oficiales que lideran la clase, escuchando sus preocupaciones y contestando preguntas. Ella cree que la academia fue un gran comienzo de conversación entre la comunidad latina de Richmond y policías en un ambiente diferente.

“Espero que las preocupaciones que se expresaron durante la clase se examinen y juntos podamos seguir teniendo el Richmond saludable que todos merecemos”.

Una de las partes favoritas de Archila en la academia fue cuando los abogados de la ciudad dirigieron una clase sobre la ley básica, incluyendo temas como la sospecha razonable, la diferencia entre un delito grave y un delito menor y lo que un policía tiene que tener antes de arrestar o detener a alguien.

En otra clase, el grupo actuó situaciones en las que la policía podía encontrarse en las calles.

“Esa es la que realmente abrió mis ojos a lo difícil que es ser un oficial”, dijo Archila. “Si cada uno tomara esa pequeña simulación, creo que todo el mundo entendería”.

Archila dice que piensa que esfuerzos como este pueden ayudar a mejorar la relación entre la policía y la comunidad en Richmond.

“Siempre he tenido respeto por la policía. Me parece que es un trabajo muy duro”, dijo.

“Pero también creo que hay policías malos, y sé que hay muchos aspectos sospechosos entre ellos, porque tienen poder y, a veces, a los policías malos les gusta abusar de el [poder]. Así que entiendo cuando la gente no piensa bien de los policías, pero me gusta siempre tener respeto por ellos, y tener la mente abierta”.

Archila se sorprendió al saber que el Departamento de Policía de Richmond se ha convertido en un modelo para muchas ciudades de los Estados Unidos en la colaboración ciudadana.

“Nunca esperaría eso porque Richmond es una ciudad pequeña”, dijo.

“Yo tenía respeto por ellos, pero entonces cuando tomé la clase, hizo que mi opinión de la policía [crezca] más fuerte. Le di más respeto porque me doy cuenta de lo difícil que es el trabajo”, dijo.

Pero no está seguro de que el mensaje llegue a los jóvenes.

La academia está abierta a residentes mayores de 16 años. Pero cuando miró alrededor del cuarto el primer día, Archila rápidamente notó que él era la persona más joven del grupo. La mayoría de los demás eran adultos mayores. Él piensa que si más jóvenes pasaran por la academia, se darían cuenta de que ser un oficial de policía no es tan fácil como creían.

“Cuando van a arrestar a alguien o disparar a alguien, tienen que decidir en un abrir y cerrar de ojos lo que quieren hacer. Así que no tienen mucho tiempo, y luego la gente los juzga muy duro, pero en realidad, van a tener que tomar decisiones rápidas para su seguridad y [la seguridad de] otros”, dijo.

“Muchos chicos de mi edad simplemente odian a los policías. Ni siquiera se imaginan llamándoles a pedir ayuda para nada, a menos que sea muy grave”.

Archila dice que piensa que la Academia crea mayor entendimiento entre muchos de la comunidad y la policía.

Tan está de acuerdo. “Ya tenemos una buena relación con nuestra comunidad, pero queremos hacerla aún mejor”, dijo Tan. “No podemos luchar contra el crimen por nosotros solos. Se necesita toda una comunidad para hacer eso”.

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