Empleados de Kaiser Protestan por la Reutilización de Máscaras N95

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Por Denis Perez Bravo

Treinta enfermeras del Sindicato de Enfermeras de California se manifestaron el martes por la tarde frente al Centro Médico Kaiser Permanente de Richmond para llamar la atención del público sobre sus preocupaciones sobre el personal y su seguridad.

“Nos falta personal. La gente está llegando más que nunca y la gerencia está tratando de enviar a las enfermeras a casa diciendo que no estamos ocupadas”, dijo la enfermera de la sala de emergencias de Kaiser, Andrea Walker.

Si bien esta escasez de personal se extiende a todos los departamentos del hospital, Walker dijo que ella también se siente insegura debido a la distribución inadecuada del equipo de protección personal o EPP.

Sus últimas preocupaciones sobre el EPP se confirmaron esa mañana, cuando la gerencia de Kaiser de Richmond informó al personal que iban a comenzar a reutilizar las máscaras N95 de un solo uso después de esterilizarlas.

Los trabajadores de Kaiser dicen que ya se les ha dicho que reutilicen piezas desechables para respiradores personales conocidos como Respirador Purificador de Aire Controlado y Respirador Purificador de Aire Forzado (CAPR y PAPR por sus siglas en inglés).

Debido a que una máscara N95 no se ajusta correctamente a Walker, ella depende de CAPR y PAPR. Y en lugar de recibir nuevos cascos PAPR, debe limpiar y desinfectar su equipo y luego colocarlo en una bolsa de plástico para su reutilización.

“Es asqueroso”, dijo.

Es por eso que se quedó afuera de Kaiser, llamando a la compañía a “redoblar esfuerzos” y distribuir el EPP no utilizado.

Un portavoz de Kaiser respondió por correo electrónico, indicando que muchos envíos entrantes de nuevos suministros y equipos ahora se están retrasando o cancelando debido a los desafíos de la cadena de suministro de los fabricantes y el aumento de la demanda en todo el mundo.

“Continuamos asegurando suministros adicionales a través de medios tradicionales e innovadores, como trabajar con la industria para hacer protectores faciales y otros equipos de protección personal para Kaiser Permanente, y estamos administrando cuidadosamente el acceso a los suministros en cada una de nuestras instalaciones”, decía el correo electrónico.

El correo electrónico también indicó que Kaiser no ha reducido el personal, pero ha ampliado los beneficios para ayudar a sus trabajadores a lidiar con los cambios difíciles en su vida familiar.

Walker no confía plenamente en la transparencia de Kaiser. Ella reconoce que el hospital está tratando de hacer lo correcto por sus trabajadores y pacientes, pero destaca que Kaiser puede hacer más con sus recursos disponibles.

Es por eso que Walker y otros manifestantes agitaron letreros que decían frases como “EPP es desechable, los humanos no lo son” y “protejan a las enfermeras, protejan a los pacientes” mientras les pedían a los conductores que tocaran las bocinas al pasar.

La acción se llevó a cabo a las 3 p.m. en el cambio de turno del hospital para alentar a los trabajadores que habían terminado su trabajo a unirse.

Uno de ellos era Lorenzo Vila, un enfermero quirúrgico.

Todas las mañanas, Vila se reúne con sus compañeros de trabajo y la gerencia para discutir procedimientos y políticas actualizados. El enterarse de que tendrá que comenzar a reutilizar las máscaras N95 no le cayó bien.

“No quiero hacer eso”, dijo Vila, agregando que muchos de sus compañeros de trabajo comparten esa postura, pero no tendrán más remedio que hacerlo. “(Kaiser) no se preocupa por nosotros”.

Kaiser, una importante cadena de hospitales, tiene miles de millones en ingresos y debería poder asignar fondos para proporcionar a todos los trabajadores nuevas máscaras N95, dijo Vila.

Kaiser dice que su política de distribución exige que las máscaras N95, CAPR y PAPR se reserven para el personal que está programado para entrar en contacto con personas con síntomas de coronavirus confirmados o posibles. El resto del personal que no se espera que entre en contacto con portadores de coronavirus confirmados o posibles se les da máscaras quirúrgicas para usar.

“Estamos administrando prudentemente nuestros recursos para garantizar que este equipo esté disponible para nuestra fuerza laboral de atención médica durante la duración de esta pandemia”, decía el correo electrónico de Kaiser.

En abril, la Asociación Federal de Drogas y Alimentos (FDA por sus siglas en inglés) emitió una Autorización de Uso de Emergencia de máquinas de esterilización como STERRAD que utiliza peróxido de hidrógeno vaporizado. Las máscaras deben esterilizarse un máximo de dos veces, de acuerdo con las regulaciones de la FDA.

La FDA reconoce que el proceso de descontaminación STERRAD no se ha probado completamente contra el coronavirus y que existen riesgos al usar esta técnica, que incluye no filtrar adecuadamente, dificultar la respiración, un ajuste ineficaz y que no se descontamine de manera efectiva.

A pesar de estos riesgos, la FDA ha autorizado el uso de STERRAD si no hay otras opciones viables para preservar el EPP.

“Es razonable creer que los beneficios conocidos y potenciales de … STERRAD … superan los riesgos conocidos y potenciales de tales productos”, escribió en una carta Denise M. Hinton, científica en jefe de la FDA.

Walker, de 38 años, ha trabajado en Kaiser durante 15 años y está feliz por eso. Pero en última instancia, ella no puede ayudar a las personas si se infecta.

Y dijo que la reutilización de máscaras N95 esterilizadas y otros EPP podría permitir que se propague el coronavirus. “Quiero que la gente sepa lo que Kaiser está haciendo”, dijo Walker.

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